Si no existiera el maratón de Valencia habría que inventarlo

AUDENTES FORTUNA IUVAT

Ayer por la mañana aquellos que son osados fueron sonreídos por la fortuna. La fortuna de correr por una ciudad que ha hecho del maratón una seña de identidad suya. Una ciudad que ha comprendido el valor de la superación personal, una ciudad que quiere tener como referentes a los hombres y mujeres que la han hecho grande, y no a los sinvergüenzas que recientemente la envilecieron con sus negocios negros y sus fórmulas Uno.

Queremos vivir un nuevo tiempo. Ayer miles y miles de valencianos y de personas venidas de los cuatro puntos cardinales pudieron apreciar el encanto de una ciudad preciosa en una mañana primaveral.

Preguntados en línea de meta los participantes se deshacían en elogios hacia los voluntarios, hacia el público que a lo largo del recorrido les aplaudía y se descubrían ante la magnificencia de la monumentalidad tanto de sus calles modernistas como la espectacularidad de la salida, y en especial de la llegada.

Valencia tiene los ingredientes para ser, sino lo es ya, una grande entre las grandes. Las marcas que se consiguen, la presencia de atletas de una calidad excepcional, los miles de corredores y corredoras que después de sus 8 o 10 horas de trabajo, de estar en el paro, de tener problemas personales, son capaces de salir a correr o de venir de lejos para conocer la ciudad de las 50 carreras, merecen nuestra admiración.

A principios del siglo XIX un ilustre viajero francés llamado Víctor Hugo, una vez alcanzada la terraza del Miguelete, dijo que Valencia era la ciudad de las 1000 iglesias. Hoy los atletas franceses y de toda el área francófona se extasiaban en nuestra ciudad, hablaban de la iglesia de San Nicolás con admiración, y de la llegada a meta comentaban que tan solo los Campos Elíseos, según muchos la avenida más hermosa del mundo, podían igualar la desbordante arquitectura de las Ciudad de las Ciencias, un elogio que es muy de agradecer.

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Foto: Héctor Domingo HastPhoto

El 10K, atención a Nacho Giménez: 29’42”

Esta prueba sirvió para ver en segunda posición a  Marta Esteban; Laura Méndez cuarta,  34:21: Lucía Morales 34:28; Yésica Mas 36:21: Sheila Simao 37:07; Lorena Rodríguez 37:54 y Raquel Landín 38:01.Otros tanto podemos decir de Ouais Zitane y Hassane Ahouchar, cuarto y quinto clasificados, ambos atletas llevan más de una década larga afincados en Valencia, y su nivel es excelente. Tercera plaza para Juan Antonio Pérez Moreno con 28:47, el último fichaje del Serrano. Atención a Nacho Giménez de 23 años de edad que hizo 29:42 y está que se sale. El sábado estuvo recogiendo olivas. Muy bien Ismael Quiñones 30:15; David de la Cruz, 31:06 y Rubén Crespo 31:15.

Entre los que aplaudían estaba el atleta de Oliva Juanra Pous, doble campeón del mundo de veteranos en 800 y 1500 y Mónica Pont, la mejor maratoniana valenciana de todos los tiempos. La llegada a meta de más de 8000 persona sirvió para calentar motores y preparase para recibir a los héroes de leyenda que en esos momentos, muchos de ellos, ya empezaban a sufrir los rigores del paso de los kilómetros.

Felix qui potuit rerum cognoscere causas. ¿Pero quién inventó el maratón?

Todo el mundo ha oído decir que maratón fue una batalla entre los griegos y los persas. Vale. Pero  feliz aquel que puede averiguar las causas de las cosas. En 1894 un filólogo francés llamado Michel Bréal le sugirió a Pierre de Fredi Barón de Coubertin que una manera de honrar al pueblo griego, que se aprestaba a organizar los primeros Juegos Olímpicos de la era Moderna, podría ser celebrar una carrera que fuera desde Maraton, una pequeña aldea, hasta Atenas y de este modo rememorar la hazaña, no comprobada hasta la fecha, de un soldado llamado Filipides que acabada la batalla de Maratón en la que los griegos gracias a su astucia se habían impuesto a los persas, anunciara la dicha buena. Cuentan que el soldado llegó, dio la noticia y entregó su alma a los dioses del Olimpo. Ayer miles de personas llegaron y entregaron su alma a los amigos, a los familiares, a los compañeros de club. Un enorme abrazo unió a todos aquellos que se sintieron felices con su primera maratón como María de Vicente, María Jesús Tarín, Silvia Palomares, la mujer de Blas Gómez.

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Foto: Héctor Domingo HastPhoto

Los tres primeros valencianos fueron Jaouad Oumellal con 2:18. Agustín Sieres que mejoró su mejor marca y David Aparicio. En mujeres Davinia Albinyana que salía de un fuerte resfriado, Joana García que hizo mejor marca personal y Natacha López que sigue con su reto.

HISTORIAS

María Antonia Serrano es una mujer que lleva 25 años corriendo. Este deporte es todo para ella. Este año ha sido muy duro para ella. Ha tenido que superar una situación difícil por la que se pasa en la vida y ha salido adelante. Al llegar a meta las lágrimas le caían al ver que, a pesar de todo, había podido terminar. Correr había sido su gran terapia.

Javier Muñoz. Si en el pelotón de los corredores avezados, de los que correr con una filosofía preguntamos por este hombre todos, a la unanimidad, nos dirán que es probablemente el hombre que más carrera ha realizado. Javier lleva 198 maratones y ayer corrió con el dorsal 14.198. ¿El destino o la casualidad?

Philippe Trouillet, Agnés Denhez y Blot Enguerrand vinieron desde Perpiñán a correr a Valencia atraídos por la fama de la carrera. Su hijo padece una grave enfermedad y trasportado en una especia de silla-cama nos contó la alegría que le embarga cuando es aplaudido.

Juan Manuel Darijo es un corredor de a pie. Un hombre como tantos otros que cree en la honradez y que se ha encontrado en el último tramo de su vida con la terrible situación en la que viven las personas mayores de 55 años que se quedan sin trabajo. En esta España de tantos ricos, un 30 por ciento de la población vive en condiciones muy difíciles. Correr para él le ha servido para llamar la atención ante una sociedad que vive en el mejor del los mundos posibles. Y no es así.

Joana García es una atleta que desde hace años trata de mejorar sus marcas. No hace mucho tuvo que afrontar una grave lesión y a pesar de ello y con un coraje ejemplar y, siendo ya una atleta veterana, ha demostrado que el querer es poder.

Sonia Napolitano (202 maratones), Pep Caballer y Pepe Mocholi

 Sonia fue la última en llegar a línea de meta. Llegó muy cansada, desecha. Ayer realizó su maratón 202. Sonia se presentó en Valencia hace 35 años. Trabajó en la Universidad de Valencia como mujer de la limpieza, Nació en el Reino Unido y su infancia fue muy dura. A su lado iba Pep Caballer, su compañero. Pep lleva más de 280 maratones en sus piernas. Es humilde. Cede todo el protagonismo a su mujer. Una pareja que creó es admirable. Creo también que Sonia no tiene que demostrarnos nada más. Y ahora es hora que disfrute con carrera más cortas.

Pepe Mocholí es el atleta que cerraba el maratón y ayer, una año más, lo hizo animando a todos aquellos que ya no pueden más y aconsejándoles, en ocasiones, que se retiren, que no dañen su salud.

No podemos terminar sin mencionar a personas como Vicente Miranda, Eva Huertas, Dolores Monteagudo, Susi Navarro, Riquelme Stéphanie, Juan Muñoz, Ricardo Martín Gallego, al club 10K de Zaragoza que es la entidad deportiva con mayor número de mujeres, exactamente 410; los amigos de AVAPACE, Emmanuelle Plaquet de Bélgica, los atletas de Pioneros de Sudamérica, Corazón de América, los Chasquis, muchos de ellos entrenan a las 5 de la mañana en el cauce del río y luego empiezan su jornada laboral como mujeres de la limpieza o atendiendo a personas mayores. Como no Karina Martorelli, Lucy Liu, Amparo Amparo, Charo Panizo y así hasta 16.500 atletas

Ahora todos los focos están ya centrados en el Mundial de Media Maratón del mes de marzo.

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Foto: Héctor Domingo HastPhoto

ESTA MAÑANA EN  EL CROSS DE SORIA EL VALENCIANO VICTOR RUIZ SE ADJUDICA EL TRIUNFO Y ESTARÁ PRESENTE EN LOS CAMPEONATOS DE EUROPA DE CROSS POR RELEVOS. ES SIN DUDA UNA GRAN NOTICIA PARA UTIEL Y PARA EL ATLETISMO VALENCIANO. VICTOR FUE EL GANADOR DE LA PASADA SAN SILVESTRE VALENCIANA. ES ATLETA DEL PLAYAS DE CASTELLON.

CREO QUE MERECE UNA MENCIÓN

RECA

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América y España, unidas por la carrera a pie en València

Esta imagen muestra el gran poder de unión de un deporte que no tiene fronteras, que une pueblos, personas, continentes. Una imagen que habla de clubes como Los Pioneros de Sud América, Corazón de América, los Chasquis, Nosotras Deportistas, los Runners, Dona Sang.

Las pistas del cauce del río Turia y en sus gradas atletas de 20 países distintos, sin odios, sin rencores, levantando las manos para coger el cielo, sonriendo a la amistad, al esfuerzo compartido. Estos últimos días he hablado con Javier, Fran, Valentina, Karolina, Julieta, con hombres y mujeres que vinieron a Valencia para salir adelante en la vida como hoy hacen miles de valencianos que poseen altas titulaciones y se tienen que ir a trabajar de médicos o enfermeros a los paises escandinavos.

Correr a diferencia de otros deportes es algo que está al alcance de muchas personas, incluso de aquellas que trabajan como mujeres de la limpieza o atienden a personas mayores. América, Europa y València tres nombres propios que abren sus brazos a más amigos de África, Asia y Australia. Somos un deporte del pueblo y para el pueblo. Somos deportistas que creemos en el valor de la superación, la constancia y la amistad. Muchas de esas personas correrán este domingo que viene el maratón, el resto saldrá a aplaudir. Este pueblo merece gobernantes honrados, con las manos limpias. Este pueblo y estos corredores y corredoras merecen escuelas de calidad, hospitales sin listas de espera, justicia para todos con la misma vara de medir.

El domingo todos estos atletas y todos los que no están en la foto, te necistan aplaudiendo en las calles de València.

III Memorial Ana Aibar, 10.12.2017

Desde hace décadas la violencia forma parte de las relaciones entre algunas parejas. El desprecio, el rencor, la envidia, los celos, el fracaso personal, la falta de futuro, el sentimiento de no valer para nada y tantas y tantas cosas han propiciado situaciones desesperadas, y no viene de ahora.

En el pasado cuando un hombre mataba a una mujer, la prensa decía: Crimen pasional, y ya estaba todo explicado. Durante décadas se le dijo a la mujer que su papel en la vida era la procreación y atender a las necesidades del marido. La mujer ha estado y está excluida en muchos aspectos sociales, económicos y culturales. En la Iglesia Católica las mujeres no pintan nada o casi nada. En las finanzas brillan por su ausencia, en las academias científicas cuesta mucho admitir a una mujer. Muchas mujeres siguen cobrando menos que los hombres por el mismo trabajo.

También es cierto que existe la violencia de género contra los hombres y que hay manera muy concretas de humillar a un hombre a través del lenguaje, la gestualidad. La mujer y el hombre son capaces de lo mejor y de lo peor, el problena está en que porcentualmente las mujeres son las peor paradas. Y luego está la venganza con los hijos, lo que demuestra hasta que punto se puede ser vil en este sentido. Hoy cada vez más se trata de crear una sociedad igialitaria y solidaria, en ello nos va mucho.

En Paterna, y en cualquier pueblo o gran ciudad de La Comunitat Valenciana hay dramas tremendos que a veces afloran y otras no. Las carreras puede ayudar a tomar conciencia de esta situación, pero no solo las carreras deben estar en el foco de la atención. Hay que hacer muchas más cosas y nos correspode a todos.

Os invito a que corráis en Paterna el día 10 de Diciembre. El recorrido es fácil, el ambiente estupendo y la ciudad vale la pena conocerla. Ana Aibar fue una muchacha como tantas otras que quería ser feliz, construir un futuro con ilusión. La violencia irracional se cruzó en su camino. Nos vemos en Paterna.

Mari Luz Giménez y Pepe Mocholí

Recordad a Mari Luz, fallecida el 23 de agosto pasado, es recordad a una mujer integra, amante de sus hijos, de sus nietos, de su marido, de la vida.

Pepe y Marí Luz se conocieron hace 50 años y han compartido penas y alegrías durante 45 años de casados. Juntos han demostrado que la honradez, la justicia, la lucha por un mundo mejor y por la igualdad son posibles. Marí Luz, nacida en la población albaceteña de Casas Ibañez, fue la compañera inseparable de Pepe. Juntos asistieron a cientos de carreras. Juntos han recorrido el pais valenciano de norte a sur, y de este a oeste, Y por allí por donde han pasado han dejado una estela de admiración y simpatía por su calidad humana, sencillez y solidaridd.

Ayer en el tanatorio escuché varias frases sobre Marí Luz. Seleccionó dos: – Sus nietos han sido su vida, – Lo que tenía ha sido de todos. Estoy seguro que los amigos y amigas de Marí Luz la van a recordar como una excelente cocinera. Hace años en su casa de la Punta donde Pepe sueña con un mundo mejor mientras trabaja la tierra, hablamos de marcas, hijos, nietos, proyectos, y Antonio Postigo se maravillaba de la capacidad de trabajo de Marí Luz que después de preparar una estupenda paella nos enseñaba fotos de sus nietos, de los pasteles que elaboraba y de sus trabajos artesanales.

En las cenas del Correcaminos, Asun y yo siempre hemos pedido sentarnos con la familia de Pepe Mocholí, con él y sus hermanos, y claro con Marí Luz siempre alegre y dispuesta a ayudar. La ilusión, el trabajo y la bondad fueron sus señas de identidad.

Y termino con Pepe. Tienes por delante una enorme tarea. Ser padre y yayo. Tus hijos y nietos te necesitan más que nunca, necesitan conocer tu sabiduría. Tu compromiso con los debiles, tu sentido de la vida y tu empatía para ponerte en el lugar del otro son ejemplares.

Estamos seguros que saldrás adelante. Tienes fibra de atleta, sabemos que volverás a correr, a estrechar manos y sabemos que seguirás estimando la llengua del teu poble i lluitant per la seua dignificació. Y todo esto lo haras por Marí Luz, tu compañera inolvidable. Moltisimes gracies a tots i a totes per vindre i donar una forta abraçada a Pepe Mocholí i als seus familiars.

Text llegit amb occasió del soterrament de Marí, a l’esglesia de la Fonteta de Sant Lluis. Reca.

Cross Country en San Cugat del Valles, 1918

Con extraordinaria animación se verificó el domingo pasado en Cugat (Barcelona) la prueba del III Cross-Country nacional, para la copa Foronda. De este modo empezaba la crónica de la revista Blanco y Negro de fecha 10 de marzo de 1918.  Esta publicación nos dice que esta carrera se disputó por el campo de golf, que aquel deliciosísimo terreno y todos los alrededores estaban materialmente atestados de público, ávido de presenciar la salida, que se calcula que allí había reunidas de cinco a seis mil personas. El señor alcalde Sr. Martí Rodó, acompañado de varios concejales, acudió al lugar. El número de atletas inscritos fue de 68, y de ellos 66 se presentaron en línea de salida.

El periodista comenta que le fue muy dificil seguir a los corredores por aquellos laberintos de sendas, rieras, bosques, viñas, praderas sembradas de gazón, tierras removidas, caminos vecinales, etc. La meta estaba custodiada por los boys-scouts que dispusieron un espacio para el embalaje final.

El cronometrita José Mullor, asistido de su hijo, cronometraron uno por uno, con exactitud cronométrica a los 56 corredores clasificados. Errausquín, que llegó el primero, fue ovacionado largo rato y los aplausos subieron de punto cuando pisó la meta el corredor catalán Rosendo Calvet. Termina la crónica recordando que la copa de S. M. el Rey pasa a la Sociedad Gimnástica Ulía, de San Sebastián, y la copa Foronda, a la Federación Atlética Guipuzcoana.

En la foto José Catalina Llorens, atleta valenciano que fue campeón de España de triple salto y altura.

Correr es aprender a conocerte a ti mismo y a los demás

En muchas ocasiones mientras corremos hablamos con nosotros mismos. A veces cuando pasaba por lugares donde no habitaba nadie, sin teléfono movil, sin un GPS, sin otro compañero que el palpitar acompasado de tu corazón y el golpeteo de tu pie sobre la tierra, me creía que pertencía a otro mundo.

Recuerdo que cuando era un joven de 16 años, año 1963, salía a correr por lugares alejados, sin que mi madre lo supiera, pues se enfadaba y me decía que no me daba de comer para que cogiera esas sofoquinas.  Me gustaba recorrer caminos o sendas. Me gustaba ver atardeceres. Mis amigos estaban en un guateque. Era verano. Corría a 700 metros de altura. Las chicas de los años 60 no terminaban de comprender la razón por la que hacía tal cosa. Y eso que las chicas me gustaban, y mucho. Años después al volver a encontrarme y hablar con algunas de ellas hemos recordado aquellos veranos y hemos comprobado que amar la vida es compartirla con la naturaleza, los amigos, la familia y la práctica del ejercicio físico. Muchas de ellas salen ahora todos los días a pasear. Algunas, por desgracia, ya se han ido.

Quería ser corredor y estudiar. Quería subir aquella cuesta, una y otra vez. A modo de una especie de progresivo de unos 80 a 90 metros. El espliego, el tomillo, el romero, los pinos eran mis únicos espectadores. A veces me cruzaba con un pastor con un rebaño que volvía al pueblo.

En  1967 la selección valenciana compitió en Perpignan. Era el 19 de marzo. La semana de fallas me dediqué a correr por caminos de tierra. Por las noches hacía frío. Me concentré yo solo, tenía 20 años. Viví ese momento especial en tu vida en el que te sientes dichoso de lo que haces, aunque sepas que no tendrá ninguna trascendencia.

Las montañas valecianas me atraían. Solo algunos cazadores las recorrían una vez abierta la veda. Poco a poco hubo aldeas, el Reatillo, que quedaron desiertas y al volver a ellas y ver sus calles vacías sentía la pena de la soledad.

En una ocasión, principios de los 80, salí a las 6 de la mañana y volví 6 horas después de beber agua en el pozo del Francés y la fuente de la Puerca, y recorrer el barranco de La Hoz, un lugar donde las pisadas de los dinosaurios han quedado petrificadas en las piedras. Tenía el cuerpo pidiéndome piedad.

Correr es tan hermoso que cuando llegué el día de no poder hacerlo, no podemos estar tristes. Correr nos ha dado tanto a cambio de tan poco, que siempre estaremos en deuda con nuestras piernas, con nuestros brazos, con nuestros pulmones, con nuestra mente. Correr es aprender a conocerte a tí mismo y a los demás.

Este texto está dedicado a todas las personas que aprecio, que cada día son más.

Foto de Federico Fuertes.

 

La primera Olimpiada Valenciana

La primera Olimpiada Valenciana de 1917: una
efemérides recuperada

Desde el año 1896 los Juegos Olímpicos entraron de nuevo a formar parte de las noticias deportivas de los periódicos y revistas. En Valencia las informaciones sobre estos acontecimientos fueron escasas, si bien las Olimpiadas de 1908 en Londres y las de 1912 en Estocolmo ya tuvieron una cierta repercusión. La palabra Olimpiada empezó a divulgarse. En Valencia el deporte en su acepción moderna de medición,
entrega de trofeos, publicación de resultados y presencia de jueces llegó a finales del siglo XIX. Las competiciones ciclistas fueron las primeras que utilizaron voces como record o recordman. Otros deportes como el fútbol, el tenis, el motociclismo, la natación, el remo, el automovilismo, la aviación o el atletismo comenzaron a practicarse a principios del siglo XX. La mayoría de los deportes entraron vía Francia
o el Reino Unido, siendo Cataluña la región que más contactos deportivos mantuvo con Valencia.

De hecho la Primera Olimpiada Valenciana, organizada por el club Valencia Sportiva, se celebró en la plaza de Toros de Valencia el 25 de noviembre de 1917, hace ahora un siglo. Estos Juegos tuvieron como invitado especial a la SD Pompeya de Cataluña, un potente equipo de atletismo que compitió con los valencianos. La imagen del cartel que aportamos, probablemente el primer affiche atlético en Valencia, posee un gran valor. Estas Olimpiadas en las que aparte del atletismo también estuvieron representados otros deportes como el fútbol, el boxeo, la esgrima, el ciclismo y el motociclismo sirvieron para que una parte de los valencianos pudieran comprobar la existencia de modalidades tan bellas como el salto con pértiga o asistieran a un lanzamiento de jabalina que en su primer intento se fue a 50 metros, y claro la prueba tuvo que ser suspendida. Igualmente y dadas las dimensiones de la Plaza de toros las carreras de velocidad tuvieron que ser con viraje. Una gran pena que no exista una película de aquella Primera Olimpiada Valenciana de la que hablamos a continuación.

Como siempre agradecer a Xavi Lluch su colaboración a la hora de presentar las noticias y a Xavi Blasco el hecho de habernos permitido presentar en su programa Crono al pueblo valenciano y a todos los amantes del deporte este documento.

Lucía Alberola: Correr me ha salvado la vida

Hace unos días en Alzira, en la entrega de trofeos del circuito del Parc de l’Albufera, tuvimos ocasión de saludar a amigos. Unos lo son desde hace ya muchos años, y otros más recientes. Siempre es bueno compartir esos momentos. Desde hace unos años he observado la carrera de Lucía, una muchacha que me llamó la atención por su manera de correr, por su mirada, por su valentía. Aproveché la ocasión para invitarle a escribir, a abrir su corazón y expresar sus sentimientos. Después de leer el siguiente texto creo que todos nos vamos a sentir mejor. No sé cómo agradecerte tus palabras. Espero que muchas personas que hayan vivido situaciones como por las que tú has pasado puedan encontrar en tus palabras la ayuda necesaria. Me hablabas del cross, de la pista, de mejorar, de seguir adelante. Y lo vas a hacer. Y vas a demostrar todo lo que vales. Hay muchos amigos y amigas que están contigo. Ahora, con la cabeza bien amueblada, esa preciosa zancada y toda la ilusión del mundo vamos a esperar que las lesiones te respeten, que descanses y comas bien, y que los dioses del Olimpo iluminen tu camino. Un gran abrazo.

De pequeñita le daba patadas al balón

Buenas noches Recaredo, No sé por donde empezar… Vamos a ver, si le parece, le cuento un poco el sentido que ha tenido siempre el deporte en general, digamos que al menos en un par de veces ha sido lo que me ha salvado la vida, literalmente. Desde siempre me ha gustado el mundo de la competición, de pequeñita en el colegio ya le daba las primeras patadas al balón mientras mis amigas jugaban a las muñecas. Me daba igual que deporte fuese: fútbol, volley ball, atletismo… Pero siempre quería ser la mejor. En las extraescolares, tenía un entrenador de atletismo para participar en las ligas de colegios locales; en una de tantas competiciones me dijo que “siempre que me lo propusiera podría hacer grandes cosas en este mundo por mi perseverancia. Pero todo se quedó ahí. Con 9 años, me decliné por la gimnasia rítmica impulsada por una amiga, la cual aguantó un mes y después me tocó seguir sola. El caso es que me gustó; ahí aprendí el sentido de la disciplina y dedicación necesaria en la práctica de un deporte. Fueron años muy bonitos, en tan sólo dos años empecé con las competiciones.

La anorexia

Aquí fue cuando empezó mi lucha contra una grave enfermedad que por desgracia sufren un número importante de adolescentes, la anorexia. Tras su diagnóstico me prohibieron cualquier tipo de práctica deportiva, fueron años de ingresos continuos pero finalmente, a los 17, tras una larga charla con mi madre le hice comprender que lo único que podría motivarme a salir de ese infierno sería poder realizar algún tipo de deporte. Me dio una oportunidad y no la dejé escapar. Aquí es cuando empecé a calzarme las zapatillas pero sin idea de conseguir nada. Hasta los 27, fueron años de desconcierto, quería hacer muchas cosas pero no terminaba nada, digamos que empecé a vivir de nuevo a los 22, sentía que tenía que reubicarme en el mundo. Finalmente, hace cinco años aproximadamente hice mi primera carrera, una amiga me comentó de hacer la vuelta a pie a Cullera y nos lo marcamos como un reto. Y lo hicimos. Tras esta, vinieron unas cuantas más y veía que cada vez me sentía mejor.

Las lágrimas de mi madre

Al año siguiente, en la misma carrera apareció usted como speaker y… Nunca olvidaré las palabras que me dedicó en mi entrada en meta: “ojo con esta chica, miren con que estilo viene de camino a la meta, esta chica promete”. Imagínese lo que pasaba por mi cabeza: mi madre esperándome en meta y oyéndole decir eso de su hija… Su cara era un poema y las lágrimas que derramaba se me clavaron tan a dentro que pensé… ¿Y por qué no? Desde entonces mis entrenamientos se basaban en lo que veía por Internet, videos tutoriales que después ponía en práctica. El año pasado, por primera vez me lesioné, así que me replanteé la idea de buscarme un entrenador y, ¿por qué no?, un club en donde integrarme y compartir mi afición, que hoy por hoy es mi pasión, mi forma de vivir. Este año ha supuesto un gran cambio en todos los sentidos. Las personas, tras llegar el fin de año hacemos balance de lo vivido en los últimos 12 meses, pues bien, en una palabra lo describiría como AGRIDULCE.

Mi socio perdió la vida en mis propios brazos

El pasado mes de febrero, mi socio, mi pareja y yo sufrimos un grave accidente en el que mi socio perdió la vida en mis propios brazos, nunca olvidaré ese momento. Era una persona llena de vida, el cual me enseñó todo lo que sé de mi profesión, la hostelería; primero fue mi jefe, luego amigo y ya lo consideraba como mi segundo padre. Pues bien, creía que nunca podría superarlo, o al menos vivir con ello, constantemente esa noche me venía a la mente. No dejaba de preguntarme como es que yo había salido de esta y no él. No le encontraba sentido a nada. Después de unos meses pensé que a lo mejor era porque todavía me quedaba mucho o algo que ofrecer en la vida y que por lo tanto tenía que aprovechar de nuevo la oportunidad.

Cada zancada lo he sentido conmigo

Todos los logros de este año se que han sido con su ayuda, en cada zancada, cada kilómetro, cada carrera lo he sentido conmigo, él siempre me decía que podría con eso y con más; me animaba y cada vez que venía de hacer alguna carrera ya tenía en el congelador una botella de Cava para brindar por el supuesto triunfo. Por alguna razón, él estaba seguro que todo iba a salir bien. Por otro lado, mi equipo, los componentes del Crespo Runners también tiene mucho que ver con mi evolución, en tan sólo un año me han dado todo su apoyo, los días de entrene en los que no tenía ganas ni de salir de la cama, con sus palabras y abrazos de ánimo me han impulsado a seguir a delante, siempre tendré palabras gratas para todos y cada uno de ellos.

Mis logros no son míos, es mi gente la que me empuja

En definitiva, mis logros no son sólo míos, digamos que yo pongo las piernas, pongo los pulmones pero mi gente son quienes me empujan para seguir superándome. Muchas gracias Recaredo por la labor que hace en cada carrera, transmite buena energía y eso se nota en el ambiente. Cuando veo que es usted quien sujeta el micro, no sabría explicar lo que siento, pero por usted sé que siento un profundo respeto. P.D: perdón por la extensión del texto, pero no sé porqué, he sentido la necesidad de explicárselo para que entendiese un poco el sentido del deporte, en este caso el atletismo, en mi vida. Espero seguir muchos años disfrutándolo, tanto arriba del podio como debajo. Hoy por hoy solo quiero disfrutar corriendo!!!!! Gracias. Buenas noches.


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Fotos: Richard Álvarez y Isaac Candel

Karina Martorelli: Empecé a correr para que mi pareja se sintiera orgullosa como yo me sentía al verlo llegar a meta

Fotos de Karina

Es esta la historia de una mujer enamorada de la vida, a pesar de que en ocasiones la vida no le ha tratado como se merecía. Una muchacha que nació en Argentina, que regentó una residencia para bebés y que tuvo que sufrir el tremendo impacto que causó aquellos años del corralito. Karina se vio en la obligación de tener que emigrar. De origen italiano y con abuelo gallego se decantó por España.

Su pareja, corredor, fue el culpable de que era decidiera salir a correr, nos dice a modo de comienzo.

Veía tan feliz a la gente que llegaba a meta que quise ser feliz como ellos. Así que me dije tengo que correr. Mi pareja era corredor y empecé a correr para que se sintiera orgulloso como yo me sentía al verle llegar a meta. Correr es una terapia, despeja la mente, te sientes bien, haces amigos, te diviertes. Mi primera carrera fue la de San Marcelino con Coco Tejada hace algo más de un año. Al principio corría y andaba. Ahora entreno por las mañanas con amigos como Ángel López, José Juan Moreno, Gabriel Agudo, Luisa Dolz, Óscar Represa. Todas estas personas las he ido conociendo en estos últimos seis años. Mi mejor recuerdo fueron los 12K de Ibiza. Al acabar me sentí muy plena, dichosa. Tengo tres hijos, dos chicas y un chico. Corro con una camiseta que diseñó mi amigo Fernando Brevers. Me gustaría volver un día a Argentina a ver a mi familia. Ahora espero que  llegue cada fin de semana para poder estar con mis amigos. No he tenido nungún problema a la hora de integrarme en Valencia. Mis hijos hablan muy bien el valenciano y quieren esta tierra y esta ciudad. El chico estudia en el colegio Cervantes.

Son muchas las Karinas que viven en Valencia, son muchas las mujeres que tratan de salir adelante en condiciones muy duras, son muchos los hombres que buscan en la carrera a pie ese momento especial con el que se comunican con los seres queridos, son mchas las mujeres y los hombres que huyen de la soledad dando zancadas, respirando el aire fresco de la mañana o la humedad de los anocheceres en Valencia. Karina termina diciéndonos: Correr es una excelente medicina para curar problemas, para sentirse viva, para ser persona.

Su próximo gran reto es: Correr el maratón cuando cumpla 50 años. Ojalá Karina ese sueño se haga realidad. Te lo mereces.

 

Miguel Vázquez Fernández: sigo con la misma ilusión por mejorar como atleta y entrenador

 

Hablar con Miguel Vázquez es hablar con un gentleman del atletismo valenciano. La palabra gentleman es inglesa y se aplicó en un primer momento, hacia finales del siglo XIX, para designar a la persona que altruistamente se dedicaba a hacer deporte, que era respetuosa, elegante en sus gestos y educado en sus palabras. También se usó para denominar al jinete aficionado en las carreras de caballos.

Bueno pues Miguel es un hombre que reúne estas cualidades. Hace unos días le pedí que me hablará de él y me comentó muchas cosas. Me explicó que empezó a correr en 1998 en el cross escolar del colegio Nuestra Señora de Benetússer, que era primavera y que lo hizo con su hermana Paola y una amiga llamada Belén Roig. Recuerda que entonces era la época de la revista Píndaro de Tomás Rivas y Pellicer y la camiseta de algodón. Sus primeros entrenes fueron en la ruta del colesterol de Benetússer a Massanassa. Ese año empezó a estudiar derecho y conoció a Sergio Escuder y Luis Gorbe.

ACABABA FUNDIDO

En 1999 se fue a vivir a Lleida con su madre y hermana que había elegido ese destino para su residencia MIR. Allí se formó en el ámbito deportivo e hizo 2 años de TAFAD y después Magisterio de Educación Física mientras entrenaba con Antonio Cánovas, un ex marathoniano de élite. En esos momentos entrenó con Guillem Farran, Moustafa Toukit, Ayad Landassem y dice: recuerdo que fue bastante duro adaptarse a la ciudad y al clima. Cada entreno era muy exigente para mí los primeros meses. Siempre me tenía que descolgar en los rodajes y acababa fundido pero nunca me desanimaba. Mi ilusión era muy grande por mejorar. Tomé parte en varias competiciones de la la Liga Catalana siempre en distancias de fondo.

2010 y 2016

En los últimos años, nos comenta, he pasado por varios clubes y he tenido épocas duras y lesiones que frenaban mis ambiciones. En el 2010 una fasciosis plantar casi me obliga a retirarme. En ese momento atravesaba un gran momento de forma. Campeón autonómico de 10.000 en pista y 1h 09′ 58″ en media maratón en Torrent. Ahora he creado un club para los niños de Benetússer, una escuela para trasmitirles mi pasión por el deporte y todo lo que he aprendido en los últimos 20 años. También me he embarcado con unos amigos en otro gran proyecto el equipo Gaes Running Team.

Este equipo se ha revelado como uno de los grandes animadores de las carreras como hemos visto en los últimos meses.

Frases

Me gustaría señalar algunas de las frases que Miguel me comenta:

– Sigo con la misma ilusión por mejorar como atleta y entrenador que cuando empezaba pero con la conciencia y la sapieciencia de la dificultad que ello conlleva.

– Mi sueño era correr una Maratón en un gran evento internacional como una Olimpiada, casi nada jeje, una quimera ahora mismo, mientras me pongo objetivos más asequibles.

– El año pasado logré mis mejores marcas, 1 hora 8 minutos y 1 segundo en la Media de Valencia y 2 horas 26 minutos con 36 segundos en el Maratón. Este año no podré competir en el Maratón de Valencia por un virus intestinal, pero ya estoy buscando nuevos objetivos que me ilusionan para el año que viene.

– Espero mantener la salud, la ilusión por mejorar para poder transmitirlo y compartirlo con mi familia, amigos y todos vosotros.

Creo que un personaje como Miguel merece la estima de todos por su sentido de la vida y su compromiso con los valores que el deporte con letras mayúsculas debe de trasmitir. Miguel, muchas gracias.