Esther Luy corriendo un 100 hace 50 años.

 

Hace ahora 50 años el mundo miraba a Francia. Más exactamente a París. Unos estudiantes se habían empeñado en encontrar el Mediterráneo debajo de los adoquines de la Universidad de la Sorbona.

Los estudiantes rechazaban el autoritarismo de una sociedad con doble moral. Eso se sigue dando. Por una parte estaba la France éternelle representada por el general Charles de Gaulle, la Francia que ha tenido que conceder la independencia a todas sus posesiones en África y Asia. Y por otra la Francia pacifista. La Francia que no puede aguantar más viendo como los Estados Unidos bombardean Viet-Nan.

Están también los que intuyen ya que el tiempo ha cambiado, que el capitalismo está dispuesto a acabar con todo, y a tener que pagar si quieres respirar aire puro. Junto a ellos una mujer llamada Simone de Beauvoire, que pena que en España no se conozca su obra, apela con todas sus fuerzas a la lucha por la igualdad en todos los órdenes de la vida entre mujeres y hombres.

También nos encontramos con los que quieren evadirse de la realidad mediante las drogas y nos proponen paraisos aritificiales, recordando a Baudelaire. No faltan los que quieren una dictadura del proletariado y los que quieren que todo siga igual.

De Gaulle convocó elecciones y las ganó, faltaría plus, pero la historia ya había anunciado unos nuevos tiempos. La ecologia, el feminismo, la democracia participativa entraron a formar parte de la agenda. De Gaulle tras su triunfo no pudo acallar el descontento general y tomó la decisión de dimitir. Una dimisión que debería ser imitada por todos aquellos que gobiernan utilizando la mentira sistemáticamente y la manipulación televisiva, como es el caso del actual gobierno de España con Televisión Española.

En mayo del 68 en València también salieron los estudiantes a las calles y también salieron los grises. En mayo del 68 un homenaje en la Universitat de la calle La Nave a Machado era un delito, por haber sido este poeta partidario de la República. Una palabra que estaba prohibida pronunciar. Por supuesto Miguel Hernández no aparecía en los libros de texto y un tal Federico García Lorca, reconocido desde Nueva York a París, pasando por Londres, como el gran poeta de la lengua castellana, suponía una afrenta para la España una, grande y libre. De Pablo Picasso, o Pau Casals ya ni hablamos.

En mayo del 68 las pistas universitarias acogieron un festival de atletismo en el que se trajo en una carrera por relevos una antorcha encendida desde el castillo de Sagunto a las pistas, donde los atletas del Valencia y del Levante y otros clubes tomaron parte en diversas pruebas programadas.

Hoy 50 años después mayo del 68, un movimiento estudiantil al que se sumaron obreros e intelectuales de todo el mundo, no es solo un recuerdo de aquellos años locos de unos melenudos que cantaban Help me, son también el punto de arranque de una sociedad que descubre, en la medida que el tiempo avanza, que solo esto tiene futuro reduciendo las desigualdades sociales y creando sistemas educativos a los que tengan acceso todos los ciudadanos en igualdad de condiciones, si bien estas premisas no son contempladas por los que quieren mantener el statu quo vigente.

Anuncios