Hace unos días leí en la prensa valenciana y española unos artículos en los que se hablaba de la labor que venía desarrollando el paquistaní Ullah Khan. No concocía al personaje pero a medida que iba leyendo las entrevistas como por ejemplo la de Sandra Urbina en el diario Levante comprendí que valía la pena trascribir algunas de sus reflexiones.

En realidad es la esclavitud la que genera la pobreza.

Usan a los niños para trabajar porque son esclavos aún más baratos que sus padres.

Las mafias están formadas por el gobierno, por grandes político, por empresarios.

Hay niños que comienzan su jornada labora a las 4 de la mañana y no pueden ver a sus padres y muchos menos ir a la escuela.

Los niños no pueden tener futuro sin los gobiernos no toman iniciativas. En Pakistán se invierte el 2% en educación y un 37% en armamento.

La educación lo que provoca son mentes abiertas, con capacidad de pensar y razonar.

En los evangelios de Jesús Nazaret, en uno de sus textos se habla de visitar y cuidar a los enfermos; dar de comer al hambriento; dar de beber al sediento; dar posada al peregrino; vestir al desnudo; redimir al cautivo.

El Papa Francisco ha denunciado la explotación infantil. Pero hoy miles de niños y niñas en todo el mundo serán violados, miles de niños y niñas no irán a la escuela; miles de niños y niñas llorarán y dormirán en el suelo; hoy los gobiernos de los países más poderosos, son sabedores de esta situación, sin embargo siguen mirando hacia otro lado. Hoy los gobernantes de muchos países, entre ellos España, prefieren exportar armamento a mirar las miserias que con esas armas generan.

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