Compartir momentos con grandes amigos nos hace la vida un poco más llevadera, y si además forman parte de un modo muy especial, pues tanto mejor. La amistad, el aprecio, el amor y la estima hacia los seres queridos nos engrandece.

Hablaros de Asun es hablaros de la mujer que me acompaña desde el año 1971 cuando nos conocimos un día del mes de mayo. Preparamos las oposiciones. Tuvimos un hijo que compartió nuestra pasión por el saber y por la carrera a pie. Hemos viajado, hemos aprendido y sobre todo he tenido la inmensa suerte de ser amado. Ojalá exista una segunda vida para seguir estando a su lado.

Ana Raquel es la mujer de mi hijo Víctor y la madre de Arnau y de Aina. Es enormemente trabajadora. Bióloga. Adora a sus hijos. Viajera incansable. Le deseo que la travesía por la vida le sea propicia y que llegue a Itaca plena de saberes.

Xavi Blasco no necesita presentación. El programa Crono, su paso por Canal Nou, su empatia para comprender a la persona que entrevista, su saber hablar, pero sobrotodo su querer aprender. Orgulloso de Gandía y de Daimuz. Amigo de sus amigos. Excelente anfitrión. Poseedor de un valenciano exquisito. Respetuoso.

Davinia. La palabra que mejor la define es luchadora. Fiel a sus principios. Una persona que se conoce a sí misma. Generosa. Alegre. Hablar con ella es hablar con un ser que se hace de querer. Empezó con el balonmano. Corre bien desde el 1500 hasta el maratón. Dentro de un mes estará en los 42.195 de Valencia. Es una excelente duatleta que conoce Francia comme sa poche. Grande.

Con amigos así, y una mujer como Asun, lo único que lamentas es ser mortal, y que ellos también lo sean. Mientras tanto brindemos por la vida y por la superación personal de cada uno de vosotros, lectores, y de las personas que encabezan este texto.

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