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En la década de los 90 un joven de Xàtiva comenzó a brillar en las pistas. Unos años más tarde se integró en uno de los grupos más famosos que ha dado el atletismo en la ciudad de Valencia. Hablamos de los atletas de Andrés Mayordomo. A finales de los noventa alguna constelación en el espacio se conjuntó y sobre la tierra, exactamente sobre la ciudad de Valencia y sus alrededores un rayo cósmico debió caer propiciando una generación de fábula que ha pasado a los anales.

Estos atletas corrían el 800 y el 1500, y asombraron a propios y extraños. Este grupo tuvo en la persona de José Antonio Redolat a su santo y seña. Redo campeón de Europa de 1500 en pista cubierta se convirtió en el icono en que todos estos chicos se miraron, también hubo alguna chica como por ejemplo Laura Picó.

Hoy hablamos de uno de esos atletas de ese grupo que ya brilló en el pasado y que ha decidido, ahora y como atleta veterano, demostrar que los años pasan pero las ganas de superarse no. Un atleta que ha vuelto a las pistas y que en el 800 y 1500 sigue cosechando excelentes resultados. Hace unos días ganó su primera medalla en unos campeonatos de Europa en pista cubierta. Nuestro amigo se llama Octavio Pérez y es un caso curioso de cómo la edad nos trasforma. Octavio llega al atletismo como tantos otros chicos de la década de los 90: Padres que sienten el deporte y que de algún modo quieren que sus hijos sigan sus pasos.

Octavio destaca en las carreras populares y en los crosses en los que participa desde muy pronto. Tiene la fortuna de entrenar con Andrés Mayordomo y de hacerlo con gente que sabe mucho de atletismo. Por allí está Óscar Muñoz, Julio Carlos Regidor, el hermano de Redo y otros muchos más.

Los viajes, las concentraciones, los entrenamientos crean fuertes lazos de unión en un grupo de aguerridos atletas. Un grupo en el que bajar de 1:53 en 800 es cosa hecha y bajar de 4 minutos en el 1500, si te descuidas, lo hacían en las series. Un grupo que merece toda una página en el diario El País y que tuvo, en las pistas de los Jesuitas su centro de entrenamiento y los sábados se iban a Bétera.

Octavio se dejó muy pronto la práctica atlética como el mismo nos cuenta en esta entrevista. Octavio se decantó por otros deportes, por otros retos, ahora 15 años después ha vuelto a las pistas. Se siente a gusto en medio de chavales jóvenes que nunca oyeron hablar de él, quiere hacerles ver que los años no le han quitado ni un ápice de su pasión por el 800 y el 1500, las distancias en las que brilló en el pasado.

 

Los años han pasado

Han pasado los años y Octavio ha ido madurando. Ha adquirido la madurez que dan las experiencias vividas, los viajes, las conversaciones con otras personas. Octavio ha aprendido a valorar el momento, a vivir el presente, a darse cuenta de que la pista es su territorio. Me alegro por él, por sus amigos, por sus padres y por todas las personas que lo admiran, que son muchas.

Ahora tiene delante de él una larga singladura hasta llegar a nuevos puertos, nuevas metas. Hace unos días fue bronce en el campeonato de Europa de pista cubierta, en el 800. Inicia de este modo una segunda etapa atlética que deseamos sea larga y fructífera. Pero por encima de todos los éxitos que en los próximos años logre, que serán notables, le deseamos que sea feliz, que haga feliz a toda la gente de su entorno, que les enseñe desde la humildad todo lo que ha aprendido, que sepa contarles a cada uno de sus atletas que en la vida es necesario al sacrificio, la ilusión, la voluntad y tener una cabeza que sepa en cada momento saber discernir entre aquello que debo hacer y lo que no. En dos palabras Octavio puedes llegar a ser un gran maestro del atletismo, mimbres para conseguirlo no le faltan.

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Os dejamos que las reflexiones y la historia de Octavio contada por el mismo

Octavio Pérez

Mi regreso al Atletismo. La edad no importa, lo verdaderamente importante es tu ilusión por conseguirlo. Es una de mis frases preferidas y que siempre he intentando inculcar a mis deportistas. Me encanta soñar a lo grande, retarme constantemente, buscar mis límites, romper paradigmas. Cumplo años pero me sigo sintiendo joven, capaz de conseguir todo lo que me proponga siempre que trabaje duro pero con pasión. Hace unos 15 años dejé el atletismo y poco a poco me enganche al mundo del fitness.

En el 2012 por una especie de apuesta con un amigo me propuse terminar el IronMan de Niza por debajo de 11 horas, lo conseguí, al año siguiente me empezó a llamar la atención el duatlón, pensé que por mi pasado de atleta podría conseguir buenos resultados, ese mismo año logré ser subcampeón de España, subcampeón de Europa y tercero del mundo en mi categoría Master 35. Pero creo que siempre he tenido en la cabeza volver al atletismo, veía las publicaciones en Facebook de los hermanos Esteso y me entraba el gusanillo, ellos han sido parte de mi inspiración para volver a ser atleta, además creo que tengo el atletismo grabado a fuego en mis genes.

Este deporte es el mejor trampolín de superación que conozco. Y ahora me planteo “¿Por qué no puedo correr igual de rápido que cuando tenía 20 años? ¿Por qué no puedes sacar ahora con 38 años mi mejor versión como atleta y volver a correr en 1´51´´los 800m.? ¿Por qué no?, ahora tengo una mayor motivación, todo mi sacrificio, mi entusiasmo, mi lucha por conseguir ese gran sueño podría servir de inspiración para mis deportistas y para muchas más personas. Podría dar alas a muchos atletas que añoran volver a las pistas. Lo voy a intentar con todas mis fuerzas pero también con más inteligencia y experiencia.

De vuelta a Luis Puig

Este año cuando volví a entrar al Luis Puig fue muy especial, me sentí feliz, me sentí de nuevo atleta pero había algo muy diferente, ya no conocía a nadie ni nadie me conocía a mi. Me paso algo muy curioso al terminar la primera carrera, hablando con unos chavales, les comenté que yo era del grupo de Redo, de Oscar Muñoz, de Julio Carlos Regidor….y me dijeron “Redo es mi entrenador pero no conozco a nadie más, nosotros somos del 95” claro, nuestra época dorada en la que copábamos casi todo el top 10 de las pruebas de medio fono y fondo ya ha pasado pero yo he vuelto y voy a recordarles a todos como corría mi grupo de hace 15 años. Durante todo este tiempo he pensado mucho en ello, como me gustaría que volvieran todos a las pistas, que les volviera a entrar el gusanillo de la competición, fijo que liaríamos parda y se hablaría muchísimo en toda España de los veteranos de Valencia, de uno de los mejores grupos de medio fondo y fondo que ha habido en España, del ex grupo de Andrés Mayordomo.

Volver

Volver al atletismo ha sido una inyección de ilusión renovada en mi vida. Volverme a sentir rápido, hacer series y acercarme cada día más a los ritmos de antaño, volver a casa destrozado muscularmente pero con una sonrisa de oreja a oreja. Volver a ver a mis padres nerviosos antes de una de mis carreras y verlos disfrutar de la pasión de su hijo. Sentir el olor del tartán, los nervios en la cámara de llamadas. Sentir que hago bien lo que más me gusta, lo que amo, sentirme libre y realizado corriendo, sentirme joven y de nuevo atleta, es algo fascinante, indescriptible. La semana pasada competí en Ancona en el europeo de atletismo master, representar los colores de España y vivir el compañerismo increíble de la selección durante casi una semana ha sido alucinante. Me vuelvo muy feliz a casa con un cuarto puesto en 1500m y una medalla de bronce en 800m, compartiendo el podium con dos españoles más, uno de ellos era Juan Antonio Gil, hace ni más ni menos que 30 años que no lo veía, la última vez fue de benjamín en el podium del campeonato autonómico de cross en Villena, es increíble que el destino nos haya vuelto a juntar en el europeo de master compartiendo de nuevo las posiciones de honor. El atletismo es mágico. Cuando veía en Ancona a los master 80 compitiendo con la ilusión de un niño se me ponían los pelos de punta, y pensaba “yo seré uno de ellos, estoy seguro”.

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