Rosendo Rodilla

 

Rosendo Rodilla, el hombre de la foto, hablaba con las montañas. Hace más de 50 años que lo conozco y siempre me lo encontraba andando por alguna de las montañas de su querida Siete Aguas. Rosendo fue presidente de la Asociación para la Cultura Popular de Siete Aguas en el año 1980, precisamente el año que organizamos la primera edición del Gran Fondo.

Antes , Rosendo que vive en el Cabanyal, soñaba con la llegada del fin de semana para sentirse persona. En más de una ocasión me lo he cruzado por caminos de herradura, sendas, caminos forestales, él andando y mirando el paisaje. Yo corriendo. Y ninguno de los dos llevábamos un móvil. Esto ocurría a finales de los año 60, por el camino que une Siete Aguas con el pantano del Buseo, sin un alma en decenas de kilómetros, y un pozo, el del francés, donde saciabamos nuestra sed de aventuras y de kilómetros.

Recuerdo con nostalgia sus palabras, su profundo respeto por la naturaleza, sus ansias por respirar aire puro. Su trabajo en el Centro Excursionista de Valencia, sus fotos, su mirada serena, su desvelo para recuperar los senderos de largo recorrido que atraviesan la Comunitat, pero sobretodo su pasión por la vida.

Hoy Rosendo no puede ya andar por las montañas, vive pegado a un aparato que le suministra el oxígeno que necesita. Hoy Rosendo cuelga todos los días fotos de su archivo, siempre con la leyenda de Nevera Films, pues el pico de la Nevera es el que corona la sierra de Malacara. La calle de El Sol, mira a esta montaña y desde esta calle Rosendo saludaba a la montaña a la que horas mas tarde iba a cortejar.

El tiempo pasara, es cierto, pero cada zancada que este hombre dio, cada bosque por donde él paseó, cada árbol y cada planta que él fotografió, le agradecerán todo el amor que puso en cada acto de su vida. Muchas personas que hemos tenido y tenemos el honor de ser su amigo sabemos que hombres como él son los que engrandecen la condición humana

Anuncios