Sonia Napolitano

Hay personas que corren un maratón y están muy contentas, y tienen razón para ello. Hay una mujer llamada Sonia Napolitano con 190 maratones acabados y es humilde, sencilla, huye de entrevistas, es parca de palabras y no le da mayor mérito.

Así es la vida

Sonia empezó a correr en 1984 cuando el hecho de ver a una mujer corriendo suscitaba comentarios poco agradables. Sonia ha corrido miles de carreras y tiene en su haber 30 maratones de la ciudad de Valencia.

Ha corrido carreras por la montaña, por el asfalto, por parajes de enorme belleza y siempre en compañía de Pep Caballer que tiene en su haber 246 maratones. Forman una gran pareja.

Una infancia muy dura

Nacida en el Reino Unido, su infancia fue muy dura y su juventud también, pero a pesar de todo salió adelante. De los avatres de aquellos tiempos prefiero omitir los detalles.  Si instaló en Valencia y empezó a correr para encontrarse y realizarse.

Trabajó como mujer de la limpieza en un centro público hasta hace muy poco. Pasaba desapercibida, pero entre los estudiantes de esa facultad donde ella limpiaba los suelos, había algunos que eran corredores y que sabían quien era esa portentosa atleta.

Ha corrido en carreras populares y esta mañana, 2 de agosto de 2015, lo ha hecho por primera vez en Bèlgida, ante el asombro de todos al conocer su vida, sus durísimas condiciones de vida. Hoy Sonia y Pep son una gran pareja, no alardean de nada, viven en el barrio de Benimaclet de Valencia, el uno para el otro, y ambos por y para la carrera a pie.

Su sencillez, su saber estar y callar los hace unos seres adorables a los que creo que todos debemos agradecer su hidalguía y exquisita educación, en unos tiempos precisamente en los que algunos se dan tanta importancia, alardean de no sé cuantas cosas y se creen el ombligo del mundo.

Sonia y Pep simbolizan los valores del deporte de verdad. La foto es de Vicent Esteve, el atleta de l’Espenta de Oliva, otro ser excepcional que puebla el mundo de las carreras a pie.

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