La Guerra Civil Española (1936-1939) y la posguerra marcaron la vida de millones de españoles. El régimen nacido del golpe de estado del General Francisco Franco acabó, entre otras muchas cosas, con la incipiente igualdad entre hombres y mujeres conseguida con la II República (1931-1936). La dictadura franquista supuso para el pueblo español la desaparición de los derechos de reunión, de libertad de expresión y de asociación. Se instauró el partido único, el pensamiento único, basado en los principios del Movimiento Nacional. El fin de la Segunda Guerra Mundial, en mayo de 1945, añadió un nuevo ingrediente para todos los jóvenes españoles de aquellos años. Francisco Franco que había prometido a Adolfo Hitler, jefe del estado alemán, un millón de hombres para defender Berlín ante un posible enemigo, no cumplió su palabra, entre otras cosas por saber que de hacerlo sería el fin de su carrera político-militar.

La dictadura española entre 1945 y 1950 fue cuestionada por numerosos gobiernos que tras votación en la sede de Naciones Unidas decidieron abandonar sus embajadas en Madrid. España se quedó aislada hasta que los Estados Unidos se dieron cuenta que les interesaba más mantener un dictador dócil  y sumiso que un estado democrático. Así llegaron en 1952 las ayudas americanas basadas en leche en polvo para los niños de los colegios pobres que eran la mayoría, y también el material bélico de desecho de las guerras que el Tío Sam mantenía en Asia. Los Estados Unidos recibieron a cambio la posibilidad de instalar bases militares allá donde les interesase.

Ester Lui o

La infancia de Esther no fue un camino de rosas. Ella tuvo conciencia clara del papel que debía asumir como mujer. Creyó en la superación personal, creyó en las posibilidades del género femenino. Y se lanzó por el campo de la educación física y el deporte a su revindicar la igualdad entre los hombres y las mujeres. Habrá que recordar que la mujer que deseaba abrir un negocio o una cuenta bancaria en aquellos años tenía que pedir permiso al marido o al padre.

Ester sintió y siente pasión por la vida, por aprender, por dar a conocer lo que a lo largo de su extensa actividad como jugadora de balonmano y como atleta primero, y luego como enseñante y conferenciante  ha ido almacenando.

Ester, aparte de ser una mujer de una gran condición humana, aparte de su pasión por viajar, por leer, por comunicar, es también una inmensa base de datos, de emociones y de sentimientos vividos a pie de cancha, a pie de pista, en el patio de educación física de los colegios, de la Normal, de la Universidad.

Estre Lui 1.

Ha vivido tanto, ha visto tanto que todo ello le ha ayudado a crearse una personalidad especial. Siempre en solitario en un grupo, como los grandes pioneros, le ha gustado indagar, investigar, adentrarse en terrenos incognitos, para en definitiva mejorar y engrandecer la condición femenina. Hace unos años el mundo del balonmano le rindió homenaje. Seguro que las miles de alumnas y alumnos que tuvo en los colegios por donde pasó también le rendirán un homenaje de gratitud en caso de leer estas líneas.

Ester Lui 2

Os dejo con las palabras de una mujer que no dudó desde sus inicios en creer en la bondad de las personas, la grandeza del conocimiento y la lucha por la igualdad en todos los órdenes de la vida entre los hombres y las mujeres. Sus marcas en longitud y en 100 y 200 figuraron en las primeras plazas del ranking nacional.

Anuncios