Desde la tarde del sábado 29 de noviembre el cielo comenzó a descargar agua, y a medida que avanzaban las horas la lluvia se convirtió en la protagonista del fin de semana en la Vall d’Albaida.

El domingo 30 de noviembre a las 9 horas llegar a Beniganim era una odisea. Las nubes seguían descargando una cortina de agua. La secretaría de la prueba es un hervidero. Un centenar de atletas han decidido salir a correr, entre ellos una docena y media de mujeres. Dios sabe de que pasta están hechos. Ese día se recogieron 90 litros por metros cuadrado.

La lluvia es ahora torrencial cuando faltan 30 minutos para dar la salida. La policía local comenta que en el barranco hay agua a raudales. La organización, los amigos del Tortugas Coixes, no se arrugan y deciden seguir adelante. Los atletas comentan que han venido para correr.

Todo está listo, y a las 10:35, con cinco minutos de retraso se da la salida a 125 atletas, de los 450 inscritos. Unos pocos han decidido no salir a correr, otros se refugian en los bares y algunos en sus casas.

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                                                          Increíble

Una carrera como esta en unas condiciones como estas será difícil de olvidar. Hay que amar mucho correr para tomar parte en una prueba de 15 kilómetros, y además con un perfil más propio de una carrera de montaña que de asfalto por polígonos industriales. Solo recuerdo una carrera en semejantes condiciones, y fue una edición del Maratón Popular de Valencia de los años 80, si bien en aquella ocasión durante la carrera dejó de llover.

La XIV edición del Gran Fons, memorial Ricardo Borredà ha entrado a formar parte de esa historia cotidiana del deporte popular. El club de Correr Les Tortugues Coixes una vez más se superó a sí mismo, y el público, con sus aplausos, recibió a todos y cada uno de los participantes y entre ellos a John Cox.

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                                                          Cox

La llegada de Cox, el último a línea de meta, fue apoteósica. Ni la lluvia, ni el viento ni nada contuvo al público. Los paraguas se cerraron y este atleta recibió una ovación de gala. A las preguntas que le formulé respondió con frases de agradecimiento, diciendo esto es maravilloso, esto me rejuvenece, esto lo agradezco mucho.

                                               Cuadro de honor

En el cuadro de honor figuran todos y cada uno de los que tomaron parte. Atravesaron barrancos donde el agua se había encharcado, soportaron una lluvia torrencial y cruzaron la meta con una sonrisa en los labios. Ese día conocieron la grandeza de la palabra deporte.

Los ganadores absolutos fueron Javier García Mascarell (54.18) y Marta Sánchez (1:10:46). El cuadro de ganadores quedó así: Laura Cháfer y Paula Lorente, primeras clasificadas en seniors; Marta Sánchez, Generosa Vidal y Emi Nadal, tres primeras en veteranas A; Paz Lozano, Ana Savall y Carmen Coll, podio de veteranas B.

En hombres Javier García Mascarell, Pep Fornés y Vicente Ramón Belda, tres primeros seniors; José Valverde, Marc Antonio Seguí y Fernando Martínez, podio de la categoría de veteranos A; Jesús Gavilá, Rafael Moscardó y Vicente Duart primeros en la categoría de veteranos B.

Los locales tuvieron en Laura Cháfer y Amparo Alfonso a sus atletas más destacadas. José Benavent, David Antoli, Jesús Tudela y Salva Llorens fueron los más rápidos. El Club Ajos Xàtiva se llevó el premio al equipo con mayor participación.

                                               Conclusiones

Esa mañana mientras 125 personas daban una lección cívica de amor a un deporte, de compromiso, de saber correr con la cabeza y las piernas. A 350 kilómetros de allí los ultras, los que han hecho del deporte una manera de demostrar el odio, el salvajismo, la violencia y la xenofobia se citaban a orillas del Manzanares para demostrar lo que para ellos es el deporte. Unos ultras que tienen locales en la sede del club de sus amores, que reciben entradas de sus presidentes, unos asesinos que conciben el deporte como el escenario donde demostrar su frustraciones y su trágico e innoble sentido de la vida.

Volvamos a Benigànim, volvamos a hablar de los hombres y mujeres que han decidido ser un poco felices con la carrera a pie. Volvamos la vista a ellos, pues ellos son los auténticos representantes de los valores del deporte.

Las Fotos de Vicente Esteve muestran toda la grandeza de esta gente.

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