Hubo un tiempo en el que la mujer en España no pudo salir a correr como hoy hacen miles de valencianas. Hubo un tiempo de oscuridad, de negación de la vida como expansión corporal, de entender el deporte como una herramienta al servicio de la salud, de la amistad y del respeto y admiración hacia el otro. Durante muchos años la dictadura del general Francisco Franco prohibió a las mujeres practicar el más noble y duro de los deportes. Es por ello que os transcribo unas líneas que he encontrado y que merecen, por el año en que se escribieron, todo nuestro reconocimiento, por la valentía que ello supuso. El autor de esa declaración es Emilio Ponce, atleta.

Emilio Ponce ha sido uno de esos hombres que han marcado el atletismo valenciano y español. Nacido en 1930 ha estado entrenando atletas hasta hace 5 meses. Ahora ya no baja a las pistas del río, donde era una institución. Hace unos días en la hemeroteca de Valencia encontré el siguiente texto que honra al personaje y que reproduzco:

Declaraciones de Emilio Ponce tras una de sus participaciones en un encuentro internacional en París con la selección español. Recordemos que tuvo el récord de España de 100 yardas y el de 4×100:

Me impresionó mucho la gran calidad atlética de las participantes femeninas siendo una lástima que en España no exista el atletismo femenino puesto que, según mi opinión, las mujeres españolas, por el temperamento, podrían resultar excelentes atletas.

Las Provincias 10.7.1958,12

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